Actitud de Ginés Marín con dos toros muy deslucidos
Las faltas de fuerzas dejaron inédito a Ginés Marín con el segundo. El quinto fue un toro de José Garfias también muy limitado en su poder que tuvo siempre el defecto de venir por dentro. Al no tener fuerza, las líneas y los toques tenían que ser sutiles, dentro de una labor meritoria, aunque sin lucimiento, por la condición del toro.
Usamos cookies para asegurar que te damos la mejor experiencia en nuestra web. Si continúas usando este sitio, asumiremos que estás de acuerdo con ello.AceptarNoPolítica de privacidad